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Qué dice la investigación sobre el eneagrama

La respuesta corta: menos de lo que promete la mitad de internet y más de lo que concede la otra mitad. La respuesta larga tiene tres partes, y conviene no mezclarlas.

Lo que sí encontró la revisión

La revisión sistemática más citada repasó 104 muestras independientes y halló evidencia mixta de fiabilidad y validez. Algunos análisis factoriales coinciden parcialmente con lo que la teoría predice, y las subescalas se relacionan con otros constructos —los cinco grandes, por ejemplo— en la dirección esperada. Varios estudios encontraron que a las personas les resulta útil para su desarrollo personal.

Lo que no

Fuente: Hook, Hall, Davis, Van Tongeren y Conner (2021).

Qué hacemos con eso aquí

Tres consecuencias concretas, y se pueden verificar recorriendo el sitio:

Para seguir tirando del hilo

De dónde viene el modelo

No sale de un laboratorio, y conviene saber por dónde sí llegó. La figura de nueve puntos entra en Occidente por Gurdjieff; quien la aplica a la personalidad es el boliviano Óscar Ichazo; y quien la lleva al terreno psicológico es el psiquiatra chileno Claudio Naranjo, que en 1970 organizó un grupo de unas cuarenta personas que viajó con él al desierto de Arica, en el norte de Chile, y estuvo allí cerca de un año. De ese trabajo sale el mapa de pasiones que usan casi todas las escuelas posteriores, y por eso el eneagrama que se lee hoy en Latinoamérica tiene un origen bastante más cercano de lo que suele contarse.

Lo que dice el propio Naranjo sobre la academia

Es la parte que casi ningún sitio de eneagrama cita, y es de su fundador. En el prefacio de Dramatis Personae, escrito ya a sus ochenta y muchos, Naranjo reconoce que el mundo académico no ha aceptado estas ideas y que, ante la cantidad de literatura de charlatanes que circula, tiende a considerar todo lo relacionado con el eneagrama pura charlatanería. No lo escribe como queja: dice que le parece una reacción comprensible, aunque confía en que con el tiempo cambie.

Que el autor de referencia conceda eso es más útil que cualquier advertencia que podamos redactar nosotros. Si quien construyó el modelo admite que no ha pasado el filtro académico, un sitio que se lo calle para vender mejor está eligiendo.

El relato de Arica y el reconocimiento sobre la academia. Fuente: Naranjo, Dramatis Personae en la tragicomedia de la vida, en traducción no oficial.

Ese ejemplar es una traducción no oficial, hecha por un lector, así que aquí se resume lo que sostiene y no se le pone ni una frase entre comillas: las palabras exactas serían del traductor, no de Naranjo.

Qué está contrastado y qué no

Los subtipos son la parte más útil del modelo —explican por qué dos personas del mismo eneatipo parecen opuestas— y también la más fácil de rellenar de oído. Los de este sitio se contrastaron, uno por uno, contra el volumen que la colección «Psicología de los Eneatipos» dedica a cada tipo. Hoy van 9 de 9, todos. Ese recuento sale del catálogo, no de un número escrito a mano aquí: si mañana se contrasta uno más, esta frase cambia sola.

Los subtipos de cada eneatipo. Fuente: Naranjo y colaboradores, Psicología de los Eneatipos, en traducción no oficial.

Un detalle que sí se puede comprobar

La herramienta de alas y flechas dibuja el recorrido 1-4-2-8-5-7 y de vuelta al 1. No es una convención que hayamos elegido: es la secuencia con la que Naranjo describe la figura, seis puntos conectados en ese orden más el triángulo 9-3-6. El sitio tiene una prueba automática que recorre el ciclo y falla si alguna flecha del catálogo deja de cerrarlo.

El círculo de los nueve caracteres y sus pasiones. Fuente: Naranjo, El eneagrama de la sociedad: males del mundo, males del alma (2000).