Las herramientas del eneagrama
Dos utilidades para usar con un tipo delante. Ninguna te dice quién eres: una ordena las relaciones de un tipo y la otra separa dos que se parecen. Lo que hacen es enseñarte el mapa; leerlo sigue siendo tuyo.
- Ya sabes con qué tipo te reconocesAlas y flechas: el mapa de tu tipoDibuja las dos alas y las dos flechas de cualquier eneatipo, derivadas del círculo. Sirve para ver de qué tipos tira el tuyo, que es lo que explica por qué a veces no te pareces a tu propia descripción.
- Te quedan dos y no sabes cuálComparar dos eneatiposPone dos tipos lado a lado en el miedo básico, el deseo y la pasión, que es donde de verdad se separan. Debajo están las seis comparaciones ya escritas, para los pares que más se confunden.
Si todavía no tienes un tipo con el que probarlas
Las dos dan por hecho que ya tienes un candidato. Si no lo tienes, el camino corto es el test, que devuelve tres hipótesis ordenadas y nunca una sola; el camino largo, y el que suele funcionar mejor, es leer las nueve fichas y descartar ocho.
Hacer el test Leer los nueve tipos
Que el mapa se dibuje solo no lo vuelve cierto. Las alas y el movimiento entre tipos son la parte del modelo con menos respaldo empírico de todas, y la comparación de dos tipos describe lo que sostiene la tradición, no un resultado medido. Las dos herramientas ordenan una idea; ninguna predice conducta.