Saltar al contenido

Las herramientas del eneagrama

Dos utilidades para usar con un tipo delante. Ninguna te dice quién eres: una ordena las relaciones de un tipo y la otra separa dos que se parecen. Lo que hacen es enseñarte el mapa; leerlo sigue siendo tuyo.

Si todavía no tienes un tipo con el que probarlas

Las dos dan por hecho que ya tienes un candidato. Si no lo tienes, el camino corto es el test, que devuelve tres hipótesis ordenadas y nunca una sola; el camino largo, y el que suele funcionar mejor, es leer las nueve fichas y descartar ocho.

Hacer el test Leer los nueve tipos

Que el mapa se dibuje solo no lo vuelve cierto. Las alas y el movimiento entre tipos son la parte del modelo con menos respaldo empírico de todas, y la comparación de dos tipos describe lo que sostiene la tradición, no un resultado medido. Las dos herramientas ordenan una idea; ninguna predice conducta.

Qué dice la investigación sobre el eneagrama.