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Las siete diosas de cada mujer

Siete patrones internos que la analista junguiana Jean Shinoda Bolen describió usando figuras de la mitología griega. Cada ficha lleva tres señales concretas y un párrafo que dice con qué ese patrón NO es el tuyo.

De quién habla esto, y de quién no. El libro está escrito sobre mujeres, y su autora publicó un volumen aparte sobre arquetipos masculinos. Aquí se mantiene ese alcance en vez de estirarlo: decir que estos siete valen para cualquier persona sería afirmar algo que la fuente no dice.

Los siete arquetipos y su reparto en tres grupos. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.

Los siete

Cómo se agrupan, y quién los agrupó

Las siete se reparten en tres grupos según su forma de conciencia, su papel favorecido y lo que las mueve. Los tres ejes son de la propia autora; el reparto, en cambio, no viene entero de donde parece.

Los tres grupos, en detalle

Cuando dos tiran a la vez

Lo interesante casi nunca es cuál de los siete es el tuyo, sino qué pasa cuando dos quieren cosas incompatibles. El libro dedica su capítulo de síntesis a eso, y es la parte que ningún test de arquetipos ofrece.

Qué hacer cuando dos tiran en direcciones distintas

Por qué esto cambia con el tiempo

Es la pregunta que se hace cualquiera al repetir un cuestionario y que casi ninguno responde. El libro dedica un capítulo entero a de qué depende que un patrón esté activo, y no da una respuesta vaga: la predisposición de cada una, lo que la familia premió o desalentó —y ahí avisa de que la oposición no cambia el patrón, solo hace que una se sienta mal por tenerlo—, la cultura, las hormonas a lo largo de la vida, las personas y lo que pasa, lo que una hace —meditar, estudiar, salir al monte— y la etapa vital: la mitad de la vida suele marcar un cambio, porque palidece el patrón que dominaba y emergen otros.

Por eso un resultado de hoy no es un diagnóstico de siempre, y por eso tampoco tiene sentido buscar «el de verdad».

Qué es esto y qué no

Es un vocabulario para mirarse, no una medida. Un arquetipo no es algo que se tenga o no se tenga: son varios a la vez, cambian con el tiempo y algunos son antagónicos entre sí, cosa que el propio libro describe. Lo útil de las siete fichas no es reconocerse en una, es poder descartar seis.

Y sobre la idea misma de arquetipo, conviene bajar el volumen. La revista de la propia psicología analítica —no un escéptico de fuera— concluye que no hay fundamento científico firme para sostener que patrones simbólicos complejos se transmitan de modo que toda persona tenga acceso a ellos, y que la transmisión solo puede teorizarse por cultura y socialización, no por biología. Eso no derriba lo que sigue: lo reencuadra.

Fuente: Roesler, «Are archetypes transmitted more by culture than biology?».

Qué se sabe de estos arquetipos