Las diosas vírgenes
Atenea
El patrón de la estrategia y el sentido práctico: entender el problema, partirlo en pasos y quedarse con lo que funciona.
Diosa de la sabiduría y la artesanía. Los romanos la llamaron Minerva.
Esta no encaja del todo en el molde de las otras seis. La fuente la saca del reparto en el que mete a las demás: la mayoría de las otras diosas —salvo Hestia— o volcaban sus emociones sobre los demás causándoles sufrimiento, o eran escogidas como víctimas y sufrían. Atenea no hace ninguna de las dos cosas: no es víctima de los demás ni de sus propias emociones. Sus dificultades no vienen de algo que le hicieran, sino de sus propios rasgos, de llevar puestas la égida y la coraza. Leerla con el molde de las otras haría buscar un daño recibido que la fuente no le atribuye.
Qué la mueve
La eficacia. Valora el pensamiento racional y el dominio de la voluntad sobre el instinto; sus acciones no las deciden las emociones.
Papel que favorece
La hija del padre y la aliada: gravita hacia quienes tienen autoridad, con lealtad en los dos sentidos, y defiende lo establecido.
Forma de conciencia
Enfocada (hacia fuera)
Peso del arquetipo
De la generación de las hijas, menos abrumador
Decir que no
Es de las que menos problema tiene
Actitud, en el cuadro del libro
Habitualmente extravertida
Cómo se adapta
Identificación: se unió a los hombres como igual o superior en lo que ellos hacían, en vez de separarse.
Enfocada hacia fuera como Artemisa, pero acorazada: en medio del remolino emocional permanece impermeable mientras observa, etiqueta y decide. Artemisa compite sin coraza, y por eso se toma la hostilidad como algo personal.
La autora asigna esta actitud en su cuadro de síntesis, y ella misma avisa de que la correspondencia con los tipos psicológicos solo se sostiene cuando hay UN arquetipo dominante: con dos o más, la misma persona puede resultar introvertida o extravertida según la circunstancia y según cuál prevalezca.
Capítulo 5, páginas 67-92 del ejemplar consultado. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.
Tres señales
- De niña pregunta cómo funcionan las cosas, no qué siente la gente.
- Al enseñar dedica más tiempo a quien va aventajado que a quien va rezagado.
- Es prácticamente impermeable a los celos sexuales: entiende el vínculo como una asociación que conviene a los dos.
Con qué este NO es tu patrón
Si en una discusión acalorada te cuesta pensar porque lo que sientes te ocupa entera; si te indigna una injusticia que no te afecta en nada; o si te importa más que alguien tenga razón que si la estrategia funciona, este patrón no te describe, por organizada que seas.
Qué hace bien
Pensar con corrección, resolver problemas prácticos y planear estrategias; crear alianzas poderosas.
Dificultades
- Vivir en la cabeza. Se ahorra el sufrimiento y, a cambio, sus sentimientos quedan limitados a una media de intensidad. Pierde también la experiencia de estar en su cuerpo.
- El efecto Medusa. Con su actitud crítica y sus preguntas analizadoras puede apagar, sin querer, la espontaneidad y la vitalidad de quien no es como ella.
- Haz cualquier cosa que funcione. Juzga la conducta ajena por su eficacia y no por si es justa, y le cuesta entender que alguien se indigne por algo que no le afecta personalmente.
Vías de crecimiento
- Volverse hacia dentro por la artesanía —tejer, coser, el torno—, que es la vía que le da la propia diosa para retirar la mente de la actividad.
- Recuperar a la niña: la diosa nació adulta y armada, así que la tarea es dejar de enfrentar lo nuevo como una persona sensata, y poder reír, llorar y dejarse abrazar.
- Descubrir a su madre: Atenea no reconoció a Metis, y recuperar esa conexión es recuperar el vínculo con lo femenino que suele haber despreciado.