Los tres grupos, y quién los agrupó
Las siete se reparten en tres grupos por su forma de conciencia, su papel favorecido y lo que las mueve. Pero los tres grupos no tienen la misma antigüedad, y esa diferencia casi nunca se publica.
Solo uno de los tres viene de Grecia. Bolen escribe que las diosas vírgenes ya iban juntas en la antigua Grecia, y que las otras dos categorías son clasificación suya. Dos tercios de este reparto son del siglo XX, no de la mitología.
Y en su introducción lo dice todavía más claro, reclamando el trabajo como suyo: «al seleccionar siete diosas griegas y clasificarlas en tres grupos específicos, según su funcionamiento psicológico, he creado una nueva tipología». Conviene tenerlo presente al leer lo que viene: el agrupamiento de las vírgenes es antiguo, pero la tipología de siete en tres grupos es de 1984.
Precisa además qué parte es aportación suya sobre la teoría junguiana, y es justo el eje que organiza esta página: de las tres formas de conciencia, la centrada y la difusa ya estaban descritas; la tercera, la de Afrodita, la añadió ella.
El reparto en tres grupos y la procedencia de cada uno: la introducción y los capítulos 3, 7 y 11. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.
Las diosas vírgenes
Artemisa, Atenea, Hestia · páginas 34-42
Los aspectos independientes, activos y de no relación. «Virgen» aquí es psicológico y no físico: nombra la parte que no es poseída, la que hace lo que hace porque le parece verdadero y no para agradar ni para obtener poder sobre nadie.
Quién los agrupó
La antigua Grecia
Forma de conciencia
Un rayo de luz concentrado que ilumina lo que enfoca y deja el resto en sombra; en su extremo, un láser increíblemente preciso o destructivo.
- Artemisa, el patrón que hace posible buscar metas propias en el terreno que una misma elige, sin necesitar que nadie más las comparta.
- Atenea, el patrón de la estrategia y el sentido práctico: entender el problema, partirlo en pasos y quedarse con lo que funciona.
- Hestia, el patrón de la atención puesta hacia dentro: hacer lo que hay que hacer y quedarse en paz, sin necesitar público ni resultado que lo justifique.
Las diosas vulnerables
Hera, Deméter, Perséfone · páginas 114-118
Los papeles de esposa, madre e hija. Son las diosas orientadas a la relación: lo que las mueve es el vínculo más que el logro, la autonomía o una experiencia nueva. En sus mitologías las tres fueron dominadas o humilladas por dioses masculinos, y respondieron distinto: Hera con rabia, Deméter y Perséfone con depresión.
Quién los agrupó
Jean Shinoda Bolen
Forma de conciencia
Una lámpara que irradia luz difusa y abarca la situación entera: deja ver a la vez el primer plano, los matices de sentimiento y los sonidos de fondo. Lo mismo que permite atender a los demás es lo que hace fácil distraerse.
Las tres de este grupo recorren tres fases en su mitología: una fase feliz y de realización, una fase de víctima y sufrimiento y una fase de restablecimiento y transformación. Es lo que impide leer sus fichas como un retrato fijo.
- Hera, el patrón del compromiso: la capacidad de vincularse, ser leal y atravesar dificultades con una pareja en vez de irse cuando se acaba la magia.
- Deméter, el patrón de nutrir: el impulso de sostener el crecimiento de alguien, con alimento físico, emocional o espiritual.
- Perséfone, el patrón de la receptividad: mirar primero y esperar a que la situación se aclare, en vez de decidir y empujar.
La diosa alquímica
Afrodita · páginas 189-195
Un grupo de una sola integrante. Afrodita no cabe en los otros dos: como las vírgenes hacía lo que le placía, y como las vulnerables estuvo vinculada a dioses y tuvo hijos, pero —y esta es la diferencia que Bolen subraya— nunca fue escogida como víctima. En todas sus relaciones el deseo fue recíproco.
Quién los agrupó
Jean Shinoda Bolen
Forma de conciencia
Las candilejas de un teatro: lo que queda iluminado se magnifica, y quien está en escena se dinamiza por la atención que recibe. Ni el láser de las vírgenes ni la lámpara de las vulnerables: centrada y receptiva a la vez.
Las tres formas de conciencia, juntas
Es el eje que mejor separa a las siete, y las tres metáforas son de la autora. Puestas una al lado de otra se entienden sin haber leído el libro: la luz concentrada de las vírgenes, la luz repartida de las vulnerables, y las candilejas de Afrodita, que iluminan y a la vez se dejan afectar por lo que iluminan.