Las diosas vírgenes
Hestia
El patrón de la atención puesta hacia dentro: hacer lo que hay que hacer y quedarse en paz, sin necesitar público ni resultado que lo justifique.
Diosa de el hogar y los templos. Los romanos la llamaron Vesta.
Esta no encaja del todo en el molde de las otras seis. Bolen escribe que, como arquetipo de la sabiduría interior, Hestia carece de negatividad y no presenta los patrones habituales de patología. Sus dificultades vienen de lo que a la diosa le FALTABA, no de un exceso suyo. Es la única de las siete de la que dice esto, y forzarla al molde de las demás publicaría algo que la fuente no sostiene.
Qué la mueve
El sentido, no el resultado. Hace las cosas porque le importan en sí mismas, y lo que obtiene al terminarlas es calma.
Papel que favorece
La anciana sabia y la tía soltera: familiar mayor respetado, por encima de las intrigas.
Forma de conciencia
Enfocada (hacia dentro)
Peso del arquetipo
Evita el poder por completo
Decir que no
Es de las que menos problema tiene
Actitud, en el cuadro del libro
Categóricamente introvertida
Cómo se adapta
Alejamiento: se replegó hacia dentro, se hizo anónima, y se la dejó sola.
Comparte la concentración de las otras dos vírgenes, pero la dirige al revés: ellas hacia los objetivos, ella hacia su experiencia interna. Y trabaja con la sensación de que hay mucho tiempo, sin un ojo en el reloj.
La autora asigna esta actitud en su cuadro de síntesis, y ella misma avisa de que la correspondencia con los tipos psicológicos solo se sostiene cuando hay UN arquetipo dominante: con dos o más, la misma persona puede resultar introvertida o extravertida según la circunstancia y según cuál prevalezca.
Capítulo 6, páginas 93-113 del ejemplar consultado. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.
Tres señales
- Ordenar un armario o doblar la ropa la deja en paz, no impaciente: la tarea vale por sí misma.
- Si se hace daño o se enfada, se va a su cuarto y encuentra consuelo en la soledad.
- En un trabajo competitivo no le gratifica nada: no pretende reconocimiento ni valora el poder.
Con qué este NO es tu patrón
Si al terminar una tarea doméstica lo que sientes es alivio de haberla despachado, o la satisfacción de un logro, y no una calma que valía por sí misma; si te importa que se reconozca lo que haces; o si el silencio largo te inquieta en vez de asentarte, este patrón no te describe, por introvertida que seas.
Qué hace bien
Disfrutar de la soledad, y sostener un sentido de significado espiritual.
Dificultades
- Permanecer velada. No se afirma ni habla cuando se siente descartada, y expresa el afecto solo con actos llanos de atención: se la puede querer sin que nadie esté nunca seguro de ello.
- Desvalorizarse con la vara ajena. Se siente como una tortuga sin caparazón a la que se le pide competir en una carrera de ratas: si adopta las pautas de los demás y se mide con ellas, se siente incompetente.
- Quedar mal preparada para salir al mundo. El libro lo nombra sin adornos: si un divorcio o una viudedad la dejan sin sustento económico, está mal preparada por naturaleza y por experiencia para salir a ganarse la vida, y puede acabar engrosando las filas de los pobres vergonzantes.
Vías de crecimiento
- Formarse una manera socialmente adaptable de estar con la gente. No le llega sola y el proceso suele ser doloroso, pero sin ella revela demasiado de sí misma.
- Adquirir capacidad de expresarse con firmeza, tomándola prestada de Artemisa o de Atenea.
- Permanecer fiel a su centro: el mito dice que rechazó a Apolo y a Poseidón, las dos fuerzas que la sacan de él —el escepticismo que le exige pruebas y el arrebato de los sentimientos—, y la vuelta es por la soledad tranquila.