Las diosas vírgenes
Artemisa: el arquetipo de la meta propia
El patrón que hace posible buscar metas propias en el terreno que una misma elige, sin necesitar que nadie más las comparta.
Diosa de la caza y la luna. Los romanos la llamaron Diana.
Qué la mueve
La meta elegida por ella. Se esfuerza en lo que tiene valor subjetivo para ella, aunque no tenga valor comercial; la competición la estimula y la oposición, hasta cierto punto, no la intimida.
Papel que favorece
La hermana, y la Gran Hermana: compañerismo con otras mujeres y defensa de las jóvenes.
Forma de conciencia
Enfocada (hacia fuera)
Peso del arquetipo
De la generación de las hijas, menos abrumador
Decir que no
Es de las que menos problema tiene
Actitud, en el cuadro del libro
Habitualmente extravertida
Cómo se adapta
Separación: se fue de la ciudad a la naturaleza, con su grupo de ninfas.
Tiene dos modos: el enfoque «ojo en el blanco» de la cazadora y la visión a la luz de la luna, panorámica y reflexiva, en la que se vuelve parte de la naturaleza.
La autora asigna esta actitud en su cuadro de síntesis, y ella misma avisa de que la correspondencia con los tipos psicológicos solo se sostiene cuando hay UN arquetipo dominante: con dos o más, la misma persona puede resultar introvertida o extravertida según la circunstancia y según cuál prevalezca.
Capítulo 4, páginas 43-66 del ejemplar consultado. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.
En esta página
Tres señales
- Sale en defensa de alguien más pequeño, o suelta un «eso no es justo» y acto seguido se embarca en enderezar el entuerto.
- Al casarse suele conservar su apellido, y su matrimonio tiende a tener calidad de igualdad.
- Esconder lo que sabe para que gane el otro le va contra la naturaleza.
Con qué este NO es tu patrón
Si una relación te atrae más cuando se vuelve íntima en vez de perder interés; si una meta deja de importarte cuando nadie la comparte; o si lo que te mueve al actuar es que le guste a alguien, este patrón no te describe, por mucha independencia que tengas.
Las otras de las diosas vírgenes
Comparten grupo con Artemisa, que en este mapa significa compartir cualidad de conciencia: el eje con el que la autora separó las siete. Si este patrón no es el tuyo, son las siguientes que conviene descartar.
- Atenea: el arquetipo de la estrategia. El patrón de la estrategia y el sentido práctico: entender el problema, partirlo en pasos y quedarse con lo que funciona.
- Hestia: el arquetipo del centro interior. El patrón de la atención puesta hacia dentro: hacer lo que hay que hacer y quedarse en paz, sin necesitar público ni resultado que lo justifique.
Y fuera de los dos grupos con varias queda una séptima, sola en el suyo: Afrodita: el arquetipo del encuentro.
Con cuál se confunde
Lo que el libro dice cuando pone a Artemisa al lado de otra. No están las seis: Bolen no compara todos los pares, y los que no aparecen aquí es porque no los compara, no porque se distingan solos.
- Hestia (95-96). Las dos enfocan, pero en direcciones contrarias: Artemisa se orienta a conseguir objetivos y Hestia se concentra en su experiencia subjetiva interna. Acabada la misma tarea, Hestia «se siente bien por dentro» y Artemisa queda simplemente aliviada de que la obligación haya terminado.
- Atenea (67, 73). Las dos compiten y las dos enfocan hacia fuera, y la diferencia es la coraza: Artemisa no la tiene y se toma personalmente la hostilidad; Atenea permanece impermeable a los sentimientos mientras observa, etiqueta y analiza, y «valora fríamente lo que está sucediendo». Atenea defiende además el dominio del intelecto sobre el instinto, en contraste explícito con Artemisa.
- Hera (61, 130). Las dos se encolerizan, y no con la misma persona: Artemisa se enfada con el hombre o con los hombres que la desprecian o que no tratan con respeto lo que ella valora, y Hera se encoleriza con «la otra mujer». Y al casarse, Hera cambia de nombre y considera ese día el más significativo de su vida; Artemisa conserva el suyo.
- Deméter (149). Su forma destructiva es la contraria. La de Deméter es retener lo que otros necesitan, «por contraste con Hera y Artemisa, que son activamente destructivas en su cólera».
- Afrodita (207). Con el trabajo se separan: a Afrodita no le interesa el que no la implica emocionalmente y —a diferencia de Artemisa— no planifica el éxito de su labor.
Las comparaciones son de la propia autora. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.
Qué hace bien
Establecer sus propios objetivos y alcanzarlos; independencia y autonomía; amistad con otras mujeres.
Dificultades
- Desprecio por la vulnerabilidad. Mientras hay persecución hay interés. Si el otro se acerca emocionalmente o se hace dependiente, la excitación de la caza se apaga y puede llegar el desprecio.
- Cólera destructiva. El jabalí de Calidonia: se encoleriza con quien la desprecia o no trata con respeto lo que ella valora. Es más probable que apunte ahí que contra otra mujer, que es adonde la dirige Hera.
- Inmisericordia. Juicio en blanco o negro: no solo la acción es mala, también lo es quien la hace, y desde ahí se siente justificada al castigar.
Vías de crecimiento
- La elección de Ifigenia: rescatar la parte joven y confiada que lleva dentro en vez de sacrificarla para ser todo lo dura y clara que pueda.
- Las tres manzanas de oro de Atalanta, que la hacen detenerse en la carrera: la conciencia del paso del tiempo, la de la importancia del amor y el instinto creativo.
- Descubrir que necesita intimidad tanto como independencia, y volverse vulnerable para poder querer a fondo a alguien.