La diosa alquímica
Afrodita: el arquetipo del encuentro
El patrón de la intensidad del encuentro: la atención que transforma aquello sobre lo que se posa, en una relación o en un trabajo creativo.
Diosa del amor y la belleza. Los romanos la llamaron Venus.
Esta no encaja del todo en el molde de las otras seis. No cabía en ninguno de los otros dos grupos y por eso tiene el suyo. Frente a las vulnerables, la diferencia que Bolen subraya no es la sexualidad: es que nunca fue escogida como víctima y en todas sus relaciones el deseo fue recíproco. Y una comparación suya que desarma el tópico: en que lo que valora es puramente subjetivo y no se mide en éxito ni en reconocimiento, Afrodita se parece a Hestia, que es en apariencia la diosa menos parecida a ella.
Qué la mueve
Conocer y ser conocida. Y no se limita a lo romántico: el amor platónico, la amistad profunda y la comprensión empática son, dice la fuente, expresiones del mismo amor.
Papel que favorece
La amante y la creadora, que para Bolen son la misma secuencia en dos planos: atracción, unión, fertilización, incubación y algo nuevo.
Forma de conciencia
Centrada y receptiva a la vez (hacia el encuentro)
Peso del arquetipo
De los que más dictan la conducta
Decir que no
En un punto medio
Actitud, en el cuadro del libro
Categóricamente extravertida
La tercera cualidad, que no es ni la de las vírgenes ni la de las vulnerables: está centrada pero es receptiva, incorpora aquello que atiende y a la vez se deja afectar por ello.
La autora asigna esta actitud en su cuadro de síntesis, y ella misma avisa de que la correspondencia con los tipos psicológicos solo se sostiene cuando hay UN arquetipo dominante: con dos o más, la misma persona puede resultar introvertida o extravertida según la circunstancia y según cuál prevalezca.
Capítulo 12, páginas 196-219 del ejemplar consultado. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.
En esta página
Tres señales
- El trabajo que no la implica emocionalmente no le interesa, y prefiere una tarea que le fascine a otra mejor pagada.
- Pierde la noción del tiempo absorta en lo que hace o en quien tiene delante.
- Hace planes con entusiasmo real y luego deja plantada a la gente cuando algo o alguien la absorbe.
Con qué este NO es tu patrón
Si lo que haces te interesa aunque no te implique emocionalmente; si al planear algo lo cumples aunque por el camino aparezca algo más fascinante; o si cuando alguien te atrae lo primero que sientes son celos, este patrón no te describe, por apasionada que seas.
Las otras seis
Afrodita es la única de su grupo, así que no tiene hermanas con las que compararse: lo que hay alrededor son los otros dos grupos enteros.
Las diosas vírgenes
- Artemisa: el arquetipo de la meta propia. El patrón que hace posible buscar metas propias en el terreno que una misma elige, sin necesitar que nadie más las comparta.
- Atenea: el arquetipo de la estrategia. El patrón de la estrategia y el sentido práctico: entender el problema, partirlo en pasos y quedarse con lo que funciona.
- Hestia: el arquetipo del centro interior. El patrón de la atención puesta hacia dentro: hacer lo que hay que hacer y quedarse en paz, sin necesitar público ni resultado que lo justifique.
Las diosas vulnerables
- Hera: el arquetipo del compromiso. El patrón del compromiso: la capacidad de vincularse, ser leal y atravesar dificultades con una pareja en vez de irse cuando se acaba la magia.
- Deméter: el arquetipo de nutrir. El patrón de nutrir: el impulso de sostener el crecimiento de alguien, con alimento físico, emocional o espiritual.
- Perséfone: el arquetipo de la receptividad. El patrón de la receptividad: mirar primero y esperar a que la situación se aclare, en vez de decidir y empujar.
Con cuál se confunde
Lo que el libro dice cuando pone a Afrodita al lado de otra. No están las seis: Bolen no compara todos los pares, y los que no aparecen aquí es porque no los compara, no porque se distingan solos.
- Deméter (197). Deméter fue violada; Afrodita fue libre de escoger. Es el dato que decide la ficha de Afrodita: en todas sus relaciones el deseo fue recíproco, y a diferencia de Deméter nunca fue escogida como víctima.
- Hera (197). Hera fue seducida; Afrodita fue libre de escoger. Es el dato que decide la ficha de Afrodita: en todas sus relaciones el deseo fue recíproco, y a diferencia de Hera nunca fue escogida como víctima.
- Perséfone (197). Perséfone fue raptada; Afrodita fue libre de escoger. Es el dato que decide la ficha de Afrodita: en todas sus relaciones el deseo fue recíproco, y a diferencia de Perséfone nunca fue escogida como víctima.
- Atenea (207). Con el trabajo se separan: a Afrodita no le interesa el que no la implica emocionalmente y —a diferencia de Atenea— no planifica el éxito de su labor.
- Artemisa (207). Con el trabajo se separan: a Afrodita no le interesa el que no la implica emocionalmente y —a diferencia de Artemisa— no planifica el éxito de su labor.
- Se parecen: Hestia (193). Perder la noción del tiempo, absorta en lo que hace o en la persona con la que está, es lo que Bolen señala que Afrodita comparte con Hestia. No sirve para separarlas.
Las comparaciones son de la propia autora. Fuente: Bolen, Las diosas de cada mujer: una nueva psicología femenina.
Qué hace bien
Disfrutar plenamente del placer y de la belleza; ser sensual y creativa.
Dificultades
- Actuar sin mirar las consecuencias. Llevar el deseo a cabo sin pesar lo que viene después. La tarea es escoger cuándo y con quién, no si se siente o no.
- Que su calidez se lea como otra cosa. Su manera atenta de relacionarse se interpreta como interés; cuando dice que no, la acusan de haber provocado la atención que recibió.
- Negarse a sí misma. La dificultad inversa, y Bolen la trata igual de en serio: educada donde eso se condena, sofoca ese lado y pierde con él su vitalidad y su espontaneidad.
Vías de crecimiento
- Saber que el patrón viene dado libera de la culpa de ser como se es, y a la vez obliga: la diosa no cuida de sus intereses por ella.
- Apoyarse en las otras diosas como estabilizadores, y la fuente dice cuál para qué: Artemisa y Atenea si adquiere formación, Hera y Deméter si se casa y tiene un hijo, Hestia por la meditación para resistir el tirón erótico.
- Las cuatro tareas de Psiquis, que son cuatro capacidades concretas: separar lo importante de lo que no lo es, conseguir poder sin volverse dura, poner distancia para ver el patrón entero, y aprender a decir que no.